Pese a la afirmación del ministro del Interior, Rodrigo Lara, de que se buscará “un diálogo de buena fe” con Nicaragua, el anuncio de Colombia sobre el archipiélago de San Andrés augura la reanudación de un conflicto.
Durante la víspera, el presidente neogranadino, Abelardo De la Espriella, informó que expedirá el decreto de líneas de base del archipiélago de Providencia, San Andrés y Santa Catalina y lo publicará en las cartas náuticas oficiales del país.
Ahondó que se medirá, cartografiará y publicará “lo que es nuestro con la precisión que exige el derecho internacional y con la responsabilidad y el orgullo que demanda la patria”, sobre las islas ubicadas en el Caribe Occidental.
“El territorio arrecifal es parte integral del territorio colombiano y desde ese decreto que firmaremos en noviembre lo será con coordenadas como manda la ley que vamos a hacer cumplir”, expresó.
Añadió que se implementará una política de defensa integral del territorio para que la presencia de la fuerza pública sea total y para que se defiendan desde todos los confines de la patria los altos intereses de la República.
Aun cuando no mencionó a Nicaragua, el tono usado por el mandatario revela que conoce las connotaciones de su anuncio.
El país neogranadino y el centroamericano tienen desavenencias en torno a las aguas territoriales que rodean al archipiélago.
En 2012, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ratificó que Colombia tiene la soberanía total sobre las islas principales (San Andrés, Providencia y Santa Catalina) y sobre los siete cayos circundantes (como Roncador, Quitasueño y Serrana).
Por otra parte, redibujó la frontera marítima hacia el este, por lo cual Nicaragua ganó aproximadamente 75 mil kilómetros cuadrados. De acuerdo con el fallo, las islas colombianas quedaron rodeadas en parte por aguas de jurisdicción nicaragüense.
El dictamen no sirvió para zanjar las desavenencias
Colombia declaró la sentencia “inaplicable” y se retiró del Pacto de Bogotá, que establece que si los países en disputa no logran llegar a un acuerdo mediante negociaciones directas, reconocen automáticamente la jurisdicción de la CIJ.
Posteriormente, Nicaragua acusó a la Armada colombiana de violar sus derechos de pesca y patrullaje en el área otorgada y la misma corte falló en contra del Estado sudamericano al concluir que había violado los derechos soberanos nicaragüenses.
En 2023 la CIJ dictaminó que Nicaragua no podía extender su plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas hacia el este.
Con su declaración de la víspera, De la Espriella oxigena el conflicto
“En los espacios marítimos que corresponden a Colombia, nadie pesca, nadie explora y nadie investiga sin el permiso de la República como corresponde. Colombia navega y sobrevuela con las libertades que el derecho del mar reconoce y buscará el acuerdo bilateral preferente entre Estados soberanos para cerrar lo que deba cerrarse”, afirmó.
Enfatizó que su país no cederá ni una milla náutica, ni un arrecife y no abandona a sus pescadores.
“Quien quiera discutir el futuro de este mar encontrará una mesa. Quien quiera violar la ley en el mar de Colombia encontrará a la Armada Nacional dispuesta a defender la soberanía. Nuestra Armada siempre estará presta para actuar bajo el imperio de la Constitución y la ley en el marco del Estado de Derecho”, refirió. Tras el discurso, el ministro Lara, salió en defensa de los argumentos del mandatario.
“Con Nicaragua, anunció el presidente, habrá diálogo de buena fe sobre el fallo, pero con una premisa clara: el fallo de 2012 es inaplicable en su literalidad. Los límites de Colombia son inalienables. La soberanía se ejerce. Hoy se ejerce con ahínco”, escribió en su cuenta de X.
La extensión terrestre del archipiélago tiene una extensión terrestre de 52,5 kilómetros cuadrados pero su mar patrimonial abarca aproximadamente 350 mil kilómetros cuadrados.
Además de sus vastos recursos pesqueros, se tiene conocimiento de que el subsuelo de la zona alberga ricos depósitos de petróleo y gas natural.
Estudios recientes de ordenamiento marítimo señalan que las condiciones oceanográficas del archipiélago ofrecen un alto potencial a futuro para el desarrollo de parques eólicos marinos debido a la constancia de los vientos alisios.
Aun cuando el decreto no se emite y se desconocen las coordenadas que contendrá, sí queda claro el comienzo de un nuevo capítulo del conflicto.
Fuente: Prensa Latina / 19.10.2026 / Foto Internet




