15 de agosto de 2026

Obvio, desarmados no es…

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El Comandante Chávez, el 3 de octubre señaló: “Hay que acelerar la conformación de las milicias territoriales (…) claro que tienen que estar armadas. ¿QUIÉN HA VISTO UNA MILICIA SIN ARMAS? (…) Eso es una ridiculez, la milicia desarmada”.

Preocupa que revolucionarios descuiden, o no profundicen en esta RATIFICACIÓN DE LA ESTRATEGIA BOLIVARIANA, a la luz del incidente electoral reciente, como si quisiesen esconder, u “olvidándolo”, evitar lo inevitable, lo obvio: el grado e intensidad del conflicto entre la burguesía pitiyanqui que se esfuma “pataleando”, y la nueva legalidad popular en avance.

Olvidan ladinamente esta condición para la seguridad y defensa de la nación. No es casual que sea el tránsfuga Petkoff quien si resalta y editorializa con las declaraciones del Comandante Presidente, desvirtuándolas y alarmando con una verdad de Perogrullo.

El PSUV, en el “Libro Rojo”, señala: “…La defensa de la Revolución Bolivariana implica la defensa de la soberanía nacional, tarea que es responsabilidad fundamental del partido y el pueblo COMBINANDO TODAS LAS FORMAS DE LUCHA… ”, REIMPULSANDO así, los artículos constitucionales 130 y 326, que establecen claramente la corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad civil en el ámbito militar.

La revolución implica la ruptura de todos los monopolios, también el de las armas. De no ser así; ¿cómo ejercer la corresponsabilidad?; ¿de qué modo, con la participación y el protagonismo del pueblo (también constitucionales), cumplir las obligaciones de la defensa?

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